Ricard Sierra

General Manager

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Tu idioma define tu visión del universo

29-06-2018

¿Sabías que la percepción del universo que te rodea está fuertemente definida por tu idioma?

El lenguaje afecta a todas las miles de decisiones que tomamos a diario y esto tiene grandes consecuencias en nuestra capacidad de entender el mundo que nos rodea.

El uso de la palabra, primero en la tradición oral y luego en la escrita, es el auténtico motor del progreso que hemos podido presenciar en los últimos siglos. Es gracias al lenguaje que los seres humanos nos hemos separado evolutivamente cada vez más del resto de animales y nos ha permitido transmitir el conocimiento a través de generaciones.

Gracias al uso del lenguaje, Ptolomeo y Al-Farghani dejaron constancia de sus investigaciones y, a través de la Escuela de Traductores de Toledo fundada por Alfonso X el Sabio, sus conocimientos se extendieron en la Edad Media y permitieron a Copérnico continuar esos estudios y pasar el testigo a Galileo Galilei. Luego otros fueron los responsables de continuar y ampliar ese conocimiento, como Isaac Newton, Herschel, Hubble, Einstein, Hawking, etc.

El profesor Hawking no habría sido considerado nunca un genio de haber sido un hablante de algún otro de los 7.000 idiomas que existen en el mundo. Y tampoco podría haberse dedicado a la astrofísica.

¿Crees que Einstein podría haber definido la teoría de la relatividad si hablara en alguno de los idiomas en los que no existen palabras para definir los números? Si no tienes palabras para definir los conceptos de uno, dos, tres, cuatro o cinco es imposible realizar cálculos. Pero la ciencia además ha descubierto que si somos hablantes de uno de esos idiomas, ni siquiera nos plantearíamos la necesidad de hacer cálculos.

 

En una interesantísima charla de Lara Boroditsky en la plataforma TED.com, esta científica cognitiva nos explica cómo nuestro pensamiento en realidad está limitado y moldeado por nuestro lenguaje.

Por ejemplo, los hablantes de la tribu australiana de los Kuuk Thaayorre, no tienen palabras para izquierda y derecha y utilizan los puntos cardinales para sustituir esos conceptos. Así, el “ponte a mi derecha” se convierte en “colócate a mi sudoeste”.

Esta peculiaridad de la lengua de los Kuuk Thaayorre hace que tengan un sentido de la orientación superdesarrollado, mucho más que un español, por ejemplo. ¿Tú serías capaz de señalar ahora mismo al sudoeste? ;) No es que tengan un GPS en el cerebro, sino que su lengua les obliga constantemente a utilizar esas referencias y se convierte en algo automático para ellos.

Boroditsky nos explica que el lenguaje tiene un gran impacto en nuestra forma de ordenar el tiempo o de percibir los colores. Explica que para un ruso, el azul claro y el azul oscuro son dos colores completamente distintos y que saben diferenciar perfectamente cuando acaba el azul claro o «goluboy» y empieza el azul oscuro o «siniy» de la misma manera que nosotros distinguimos entre el verde y el rojo.

Pero incluso cosas como el género que le damos a todas las palabras hace que percibamos una misma cosa de manera muy distinta según cual sea nuestro idioma. En español, «puente» es una palabra masculina y los adjetivos que a menudo asociamos con la palabra puente son «robusto» o «largo».

En cambio, en alemán «puente» es una palabra femenina y los alemanes suelen asociar a ese mismo concepto adjetivos como «elegante» o «bello».

El lenguaje afecta a todas las miles de decisiones que tomamos a diario y esto tiene grandes consecuencias en nuestra capacidad de entender el mundo que nos rodea. El ser humano ha creado 7.000 universos cognitivos, lo que significa que percibimos un mismo universo de maneras radicalmente distintas. Maravilloso, ¿verdad?

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Marc

16-09-2019

Muy buen post, como siempre. Éste me ha gustado especialmente ;)

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