Traducción de páginas web

La correcta traducción de páginas web es un punto clave para reforzar y potenciar la internacionalización de cualquier empresa. En Kobalt hemos trabajado con todo tipo de empresas en la traducción de páginas web.

La localización o traducción de páginas web es el proceso de adaptar un sitio web a la cultura e idioma de otro mercado. Este es un paso esencial para poder reforzar las acciones de márketing en cualquier país en el que estemos interesados como mercado potencial de nuestros productos o servicios.

La localización de páginas web va mucho más allá de la traducción del contenido a otro idioma.

Pero localización de páginas web va mucho más allá de la traducción del contenido a otro idioma. Es necesario tener en cuenta otros muchos detalles, como imágenes, datos de contacto, formas de pago, unidades de moneda o medida, etcétera. Mediante este proceso, la página web localizada se adapta a los gustos, la cultura y las expectativas del mercado de destino y se logra una mayor interactuación y una mayor tasa de conversión. Todo ello hace que la actitud de los visitantes hacia nuestra página sea mucho más favorable y estén dispuestos a interactuar más con nuestra marca.

Las marcas internacionales tienden a tener una imagen global idéntica para todo el mundo, pero se adaptan a los distintos mercados a través de la localización de sus páginas web. En un mundo globalizado, la presencia web suele ser muy a menudo nuestra única forma de presencia en muchos mercados. Esto hace que nuestro sitio web sea el activo principal de nuestra empresa en un determinado número de países.

Traducir + adaptar + localizar + testear

A lo largo de los años hemos participado en todo tipo de proyectos de traducción de páginas web. Nuestra experiencia nos lleva a afrontar el proceso de localización o traducción de páginas web en tres fases distintas:

Primero, traducimos y adaptamos el contenido al idioma del mercado en cuestión. Para ello, tendremos en cuenta el público objetivo de la web, su franja de edad, nivel de estudios, gustos, etc. para adaptar el contenido al idioma y nivel cultural del mercado al que nos dirigimos.

Posteriormente, se inicia el proceso de localización propiamente dicho que aborda aspectos como la navegación y diseño de la página, adaptación cultural de imágenes y gráficos, conversión de medidas, fechas, teléfonos, direcciones, monedas, adaptación de formas de pago y envío, etc.

Por último, finalizamos con la fase de internacionalización y testeo. Comprobamos que toda la web es navegable y que es compatible con los dispositivos utilizados en el país en cuestión.

En Kobalt tenemos experiencia en estos procesos, trabajando con empresas punteras en distintos sectores logrando con éxito que nuestros clientes trabajen en cerca de 90 mercados distintos.

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