Cookies en esta web

Esta página web utiliza cookies de terceros para el análisis de visitas y comportamiento de usuarios. Puedes aceptar o rechazar las cookies de tu navegador con las siguientes opciones:

Almudena Castro

Creadora de contenido

Á
in

Estrategia de comunicación inclusiva: cómo crear contenido accesible (III)

13-05-2021

Tercer artículo de la serie sobre comunicación inclusiva. Hoy te explicamos diferentes aspectos clave sobre la accesibilidad y te damos una serie de consejos para crear contenido web accesible.

¿Te has planteado alguna vez si las personas con discapacidad visual pueden consultar la descripción de los productos de tu tienda online? ¿Sabes si las personas con discapacidad auditiva pueden acceder al contenido audiovisual que publicas en tus redes sociales? Hoy vamos a abordar estos y otros temas que te ayudarán a llegar a más personas, a asegurarte de que respetas los derechos de millones de usuarios y a cumplir con la legislación vigente.

La accesibilidad y la normativa vigente

José María Fernández, experto en accesibilidad digital, define la accesibilidad como «el grado en el que todas las personas pueden percibir, entender y navegar por la información contenida en un documento digital, independientemente de sus capacidades técnicas, cognitivas o físicas».

Existen una serie de normas y directivas cuyo objetivo es garantizar que se cumplan determinados requisitos de accesibilidad en los sitios web y otros productos y servicios.

A nivel europeo, la Directiva (UE) 2016/2102 establece que todos los sitios web y aplicaciones para dispositivos móviles de las entidades públicas deben ser accesibles.

En España, el 19 de septiembre de 2018 se publicó en el BOE el Real Decreto 1112/2018, de 7 de septiembre. Los objetivos de este decreto son garantizar que se respetan los requisitos de accesibilidad de los sitios web y aplicaciones para dispositivos móviles de los organismos del sector público y otros.

Además, hay que tener en cuenta que el incumplimiento de estas normativas puede acarrear importantes sanciones económicas.

Tecnologías accesibles

Las tecnologías accesibles son una serie de productos que permiten a las personas con discapacidad salvar las barreras que se les presentan a la hora de acceder al contenido. A continuación te presentamos algunas de las herramientas más habituales.

Los lectores de pantalla permiten a las personas ciegas o con baja visión acceder a un ordenador, teléfono móvil o cualquier dispositivo electrónico. Es un software que identifica el contenido que se muestra en pantalla y lo sintetiza en voz. Algunos de los lectores de pantalla más utilizados son Jaws (Windows), VoiceOver (macOS) o TalkBack (Android).

Las personas con discapacidad visual también pueden usar magnificadores de pantalla. Este software permite ampliar el área de la pantalla y aplicar mejoras visuales en texto e imágenes. Algunos ejemplos de esta herramienta serían Lupa (Windows), Zoom (macOS) o Gestos de ampliación (Android).

Los sistemas de escucha asistida son dispositivos que amplifican y mejoran el sonido y la comprensión de la voz en situaciones concretas o cotidianas para permitir la escucha por parte de personas con déficits auditivos.

Las personas con discapacidad motora pueden usar emuladores de teclado. Son teclados virtuales que aparecen en pantalla y permiten al usuario introducir texto manejando el ratón u otro sistema de control del cursor.

Debemos ser conscientes de que no solo las personas con discapacidad utilizan estas herramientas. También benefician a personas con dislexia o con problemas visuales temporales o derivados de la edad, personas que prefieren utilizar el teclado para navegar de forma más eficiente, etc.

Además, aparte de estas ayudas técnicas, hay que tener en cuenta que se deben cumplir una serie de requisitos a la hora de presentar y redactar el contenido para garantizar que todo el mundo tenga acceso a la información. A continuación te explicamos los cuatro principios fundamentales que se deben respetar para que el contenido web sea accesible.

Pautas de Accesibilidad al Contenido en la Web (WCAG)

En 1994 se creó el consorcio internacional W3C para desarrollar estándares Web. Este organismo diseñó una serie de pautas de accesibilidad, conocidas como WCAG por sus siglas en inglés, para garantizar que todas las personas puedan acceder a cualquier contenido en la web, incluyendo texto, imágenes, formularios, sonido, etc.

Estas recomendaciones sobre accesibilidad se basan en que el contenido cumpla con cuatro principios fundamentales:

  • Pueda ser percibido mediante distintos sentidos.
  • Sea operable en todos los elementos de interacción.
  • Sea comprensible por sí mismo.
  • Sea robusto para que pueda funcionar con las tecnologías actuales y futuras.

Si te interesa el tema, te animamos a que consultes la guía completa de la W3C con las Pautas de Accesibilidad al Contenido en la Web (WCAG).

Consejos prácticos para hacer que tu contenido web sea accesible

Si ya eres consciente de la importancia de que tu contenido web sea accesible, es probable que te estés preguntando por dónde puedes empezar a adaptarlo. ¡No te preocupes! Nosotros te damos una serie de consejos que puedes poner en práctica hoy mismo.

  1. Utiliza un lenguaje sencillo y claro. Evita oraciones subordinadas, la voz pasiva, el subjuntivo, los dobles sentidos, los juegos de palabras o los vocablos cultos.
  2. Utiliza tipografías que permitan una lectura clara y asegúrate de que el tamaño sea de 12 puntos como mínimo.
  3. Ofrece al usuario la posibilidad de cambiar la fuente y el tamaño del texto para que pueda adaptarlo a sus necesidades.
  4. Alinea el texto a la izquierda, en lugar de justificarlo a ambos lados.
  5. Utiliza el nombre completo en vez de abreviaturas y acrónimos.
  6. Permite que los usuarios puedan navegar únicamente a través del teclado o que puedan utilizar métodos abreviados del teclado.
  7. Utiliza equivalentes no textuales (imágenes, vídeos, gráficos, etc.) para facilitar el acceso a la información a aquellas personas que no pueden leer o tengan dificultades con la lectura.
  8. Incluye la descripción o una explicación de los objetos no textuales, como imágenes, esquemas, gráficos o tablas.
  9. El texto de los hipervínculos debe ser claro y describir el contenido de la página. Evita utilizar frases genéricas, como «Haz clic aquí».
  10. Asegúrate de que las combinaciones de color entre el texto y el fondo tengan un alto contraste para facilitar la lectura.
  11. Estructura el documento con títulos, párrafos, listas y otros elementos que ayuden a diferenciar cada parte del contenido.
  12. No incluyas texto dentro de imágenes.
  13. Marca siempre el idioma del texto para que los lectores de pantalla puedan identificarlo y pronunciarlo correctamente.
  14. Incluye alternativas para el contenido de los audios y de los vídeos, como audiodescripción o subtitulado.

Estas son solo unas pocas recomendaciones que puedes aplicar rápidamente para respetar el derecho a la información de millones de personas. También existen otras pautas para hacer que el contenido sea accesible en otros formatos: archivos de Word o PDF, materiales audiovisuales, publicaciones de redes sociales, entrevistas, actos públicos, etc. Nos encantaría saber si te interesa el tema y si quieres que sigamos dándote recomendaciones o te ayudemos a que tu contenido sea accesible. ¿Por qué no nos escribes y nos lo cuentas?

No te pierdas ninguna nueva entrada. ¡Suscríbete!

Al hacer uso de este formulario, acepto la Política de Privacidad y doy mi consentimiento para el envío de información de interés mediante correo electrónico.
Al hacer uso de este formulario, acepto la Política de Privacidad y doy mi consentimiento para el envío de información de interés mediante correo electrónico.