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Ponemos un rostro humano a la tecnología más avanzada

10-06-2019

Inteligencia artificial, machine learning o big data tienen su aplicación en el mundo de la traducción, pero el decisor final siempre es humano.

Imagine all the people sharing all the world…” Estamos absolutamente convencidos de que John Lennon se refería a otro tipo de problemas que nada tienen que ver con las barreras del idioma. Pero incluso cuando esas barreras puedan parecer insuperables, los beneficios que se obtienen del intercambio intercultural superan con mucho las posibles desventajas.

Sin embargo, el ser humano, ni siquiera los más inteligentes entre nosotros, está muy lejos de conocer y hablar todos los idiomas del mundo.

Y ahí es donde la inteligencia artificial prospera. Encontramos aplicaciones operadas por voz, traductores en línea e incluso se han desarrollado sistemas neuronales de autoaprendizaje para ayudarnos.

Pero en esa carrera constante por optimizar, automatizar y reemplazar a los humanos ineficientes por robots más productivos que consumen menos energía, es muy fácil olvidar lo que realmente significa la comunicación persona a persona.

Los sistemas no personalizados y deshumanizados carecen de individualidad, son lentos (o incluso imposibles) de adaptarse y, en general, tienden a dar un resultado de peor calidad.

Aún así, la intervención de la máquina es inevitable, pero ¿hasta qué punto?

Creemos que las nuevas tecnologías deberían ayudarnos y no sustituirnos o controlarnos.

Es por eso que decidimos analizar cuidadosamente el flujo de trabajo de traducción y dividirlo en varias fases. Examinamos a fondo cada uno para ver si podía automatizarse o no, sin perjudicar el resultado final.

Esto es lo que ya hemos implementado

En primer lugar, la traducción asistida por ordenador no es lo mismo que la traducción automática, y la diferencia es la que sus nombres dicen bien claramente. El sistema que utilizamos para nuestros proyectos es del primer grupo, aunque si es necesario existe la última opción. Nos ayuda con las tareas más rutinarias y nos libera un valioso tiempo que podemos emplear en tareas más creativas y personalizadas.

Estas son algunas de esas tecnologías que hacen que nuestras vidas y las de nuestros clientes sean más fáciles:

  • Lanzamiento de proyectos en apenas un minuto.
  • Si el documento de origen cambia, todo lo que es reutilizable de la versión anterior se actualizará automáticamente en la nueva versión.
  • El software ofrece un seguimiento del proyecto (progreso, riesgos y costes) y por lo tanto todo está totalmente controlado.
  • Es compatible con la mayoría de los formatos de archivo existentes, tanto de texto como audiovisuales, ya que el sistema extrae el contenido para poder trabajarlo de manera aislada.
  • Memoriza y sugiere oraciones idénticas o similares traducidas previamente para ahorrar tiempo y dinero del cliente.
  • Comprueba errores recurrentes en números, uso de terminología, formato…
  • Permite crear glosarios, por ej. siempre traducir "tienda" como "store" y no como "shop", etc.
  • Los parámetros estrictos como los límites de caracteres son fáciles de seguir

Pero hay más. Si nuestro cliente tiene un sitio web creado en Wordpress (lo cual es bastante habitual), podemos sincronizar nuestro software con la página y traducirlo directamente desde allí. Es útil, por ejemplo, en el caso de un diseño complicado, múltiples formatos o bloques cortos de texto que requieren mucho tiempo y recursos para reunirse en un archivo.

A medida que el sistema divide el contenido en segmentos y distingue otros similares, también podemos aplicar descuentos por palabras y frases repetidas. Esto supone una gran ventaja para nuestros clientes y no requiere ningún esfuerzo adicional por parte de nuestros traductores o gerentes.¿Cómo puede un cliente beneficiarse de otras tecnologías que usamos?

Existen varias soluciones de integración que eliminan el proceso que habitualmente se realiza a través del correo electrónico, haciendo que las tareas rutinarias y frecuentes sean solo un par de pasos. Mediante una integración a través de webservice nuestros clientes solo tienen que pulsar un botón en su CMS para solicitar la traducción de contenidos. Desde informes anuales a documentos internos o RRSS.

Casi cualquier cosa que deba traducirse a varios idiomas puede enviarse con un solo clic.

Otra opción es el acceso al portal de clientes, donde se pueden solicitar presupuestos, descargar o cargar archivos, informes o facturas. Gracias a la integración con nuestro TMS podemos examinar los perfiles de los traductores y determinar los preferidos o aquellos con los que has trabajado antes, todo para mejorar tu experiencia en un proceso transparente.

El toque humano final

Pero por muy convenientes que puedan parecer esas soluciones, su existencia no reemplaza ni disminuye, en ningún caso, la importancia de la comunicación humana. Siempre que haya tiempo disponible, vale la pena establecer una reunión de inicio de proyecto para definir e informar al equipo, estimar el tiempo y hablar de las posibles barreras de antemano. Porque si la cantidad de trabajo requiere la participación de un gran número de traductores de todo el mundo, alguien tendrá que estandarizar, editar y supervisar el resultado final. Y ese alguien no puede ser una máquina, tiene que tener un rostro humano.

 

Fuente imagen principal: El Confidencial

 

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