¿Localización o internacionalización?

¿Localización o internacionalización?

Cuando una empresa decide entrar en un mercado nuevo, uno de los primeros desafíos a los que deberá hacer frente es captar la atención de la audiencia local. La localización y la internacionalización son dos grandes opciones para transmitir el mensaje de tu empresa y, aunque cada una tiene sus ventajas, a veces se confunden las dos. Vamos a explicar qué es cada cosa.


Localización


Localización es la adaptación de un producto o servicio para que se adapte a los requisitos lingüísticos y culturales de cierto mercado. Incluye (aunque no se limita) la adaptación de cosas como la moneda, las fechas, horas y temas delicados que pueden crear confusión, asegurándose que se cumplen todos los requisitos legales y que se han tenido en cuenta una infinidad de temas que permitirán que nuestro producto funcione bien en este nuevo mercado.


Internacionalización


Internacionalización se refiere a la reestructuración que una empresa y su producto o servicio debe hacer para permitir una implementación fácil en todos los mercaods. Todo lo que se ofrece se construye desde cero para que pueda ser comercializado en cualquier país con independencia del transfondo cultural, o para reducir enormemente el coste de la localización cuando surja esa necesidad. Ideas como el uso de imágenes y logos en vez de palabras es una manera de crear una marca universal. Un equipo profesional con experiencia internacional puede ver las barreras potenciales con antelación y te ayudará a construir un producto con capacidad de ser global desde el inicio.


¿Y qué es lo mejor para mi empresa?

Por lo general, si tu empresa cree que el mercado potencial está limitado a una región en concreto o a una serie de países, la localización puede ser el mejor camino a seguir. Un ejemplo podría ser una empresa de alimentación. Muchos países tienen una cocina muy bien establecida y el intento de lanzar ciertos productos en mercados que no están acostumbrados a ellos puede ser muy complicado. Localizar para una serie de países vecinos que comparten cierta cultura gastronómica a menudo ofrecerá mejores resultados con un coste menor.

Si, por el contrario, tu empresa ofrece un producto deseado universalmente o tiene una marca que puede venderse en cualquier parte del mundo con independencia de su cultura (pensemos en ropa, material deportivo, automóviles, etc.) la internacionalización establecerá los cimientos de tu empresa para poder ser global sin tener que reinventarse cada vez que quieras desembarcar en un nuevo país.

 

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